Cáscara de huevo para plantas y otros fertilizantes orgánicos

¿Sabías que varios estudios confirman que la cáscara de huevo se puede usar como abono para las plantas? De hecho, no es el único uso que se puede dar a la cáscara de huevo. Este material orgánico está compuesto por carbonato de calcio en un 98 %, lo que lo convierte en un nutriente mineral totalmente natural.

A continuación te explicamos un poco más sobre este fertilizante que ya usaban nuestros abuelos y otras alternativas ecológicas. Si eres amante de las plantas y te gusta ir incorporando de vez en cuando nuevas variedades en tu hogar, te animamos a descubrir Croppit, un novedoso servicio de plantas por suscripción.

Fertilizantes orgánicos para plantas

Muchos sobrantes de nuestra cocina se pueden usar como fertilizantes orgánicos. Algunos de los más conocidos son los posos de café, las pieles de plátano o de las patatas:

  • Posos de café. Contienen nitrógeno, potasio y fósforo. Cabe señalar que es esencial dejarlos extendidos, si es posible, al sol, para que se sequen. De este modo, no se pudrirán. También es importante tener en cuenta que se deben usar con moderación.
  • Pieles de plátano. Por su composición, son muy recomendables para producir compost. Si quieres que saquen todo el potencial que llevan dentro, te aconsejamos que las seques primero y las tritures antes de echarlas a la tierra del jardín o de la maceta.
  • Pieles de patatas. Una infusión de piel de patata se convierte en un abono que contiene potasio. Se debe usar, como otros abonos, cada dos semanas.

Otros fertilizantes ecológicos

En realidad, casi cualquier caldo donde hayamos cocido verduras es un fertilizante ecológico. Solo hay que tener en cuenta algunas consideraciones.

En primer lugar, no se debe usar sal para cocer las verduras si las queremos usar luego como abono. En segundo lugar, hay que saber que no se debe echar este caldo sobre las mismas plantas que hemos hervido.

Por último, cabe recordar que estos fertilizantes naturales se deben usar, como mucho, una vez a la semana. Abusar de ellos podría perjudicar a las plantas.

Verdades y mentiras sobre los fertilizantes naturales

Residuos como el café y la cáscara de huevo para las plantas son usados desde hace años como abonos naturales.

La ventaja de este tipo de fertilizantes es que no contaminan ni el suelo ni las plantas. Por tanto, son más saludables, ya que mantienen la composición natural del suelo, que se regenera, se llena de nutrientes y evita la acidificación, un proceso que, a la larga, impediría el cultivo.

Por otra parte, los abonos ecológicos sirven para todo tipo de suelos y de plantas. Solo hay que tener en cuenta las características tanto de la tierra como de las plantas que queremos abonar. Son, dicho de otra forma, más específicos que los abonos químicos.

En realidad, cualquier persona puede generar compost natural en casa. Ni siquiera es indispensable tener jardín o terraza, aunque ayuda, sobre todo, por el tema de evitar los olores.

Como vemos, la cáscara de huevo para las plantas es un abono conocido y fácil de preparar, pero no es el único. Plátanos, patatas, té, el agua donde hervimos las verduras y, en general, todo residuo orgánico producido en la cocina se puede aprovechar para nuestro jardín o huerto.

No solo estaremos cuidando nuestras plantas y la tierra donde crecen, sino que estaremos protegiendo el medio ambiente siguiendo los preceptos de la economía circular donde nada se desaprovecha. Eso sí, no abuses de ellos y ten en cuenta los cuidados que necesita cada planta, por ejemplo aquellas que necesitan poco riego.

Marta Croppit

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